¿Qué es un
OVNI?
Un OVNI u Objeto Volador
No Identificado es cualquier objeto o fenómeno
óptico observado en el cielo que no puede ser identificado,
incluso después de haber sido investigado por gente
calificada.
Historia de los OVNIS
Reportes de apariciones
en el cielo han sido registradas durante la Historia,
algunas de las cuales han sido cometas, meteoritos brillantes
o fenómenos atmosféricos como Parhelia;
otros siguen siendo inexplicables.
El ejército de Alejandro Magno
en el año 329 AC vio “dos escudos plateados”
en el cielo. En 1235 el ejército de Oritsume
en Japón vio miesteriosas luces en el cielo.
El 14 de abril de 1561 el cielo sobre Nüremberg
se llenó de una multitud de objetos, incluyendo
cilindros y esferas, en algo que parecía una
batalla aérea. Interpretados anteriormente como
mensajes divinos, ángeles u otros símbolos
religiosos, dichos fenómenos fueron catalogados
como no-naturales y sujetos a investigación científica,
en el tiempo inmediatamente posterior a la Segunda Guerra
Mundial, cuando el término OVNI fue acuñado.
Hubo varios reportes de aeronaves
no identificadas por las naciones escandinavas en los
años 30. En los teatros de operaciones aéreos
Europeos y Japoneses durante la Segunda Guerra Mundial,
“Foo Fighters”, es decir, bolas de fuego
que seguían a los aviones) fueron reportados
tanto por los Aliados como por los pilotos del Eje.
En 1946, hubieron numerosos reportes por parte de las
naciones escandinavas, junto a reportes aislados de
Francia y Portugal, ampliamente referidos como el “Granizo
Ruso”, porque se pensaba en esa época que
eran cohetes V1 o V2 capturados por los rusos a los
alemanes. Posteriormente se demostró que no era
este el caso, y el fenómeno sigue siendo inexplicable
hasta nuestros días, aunque expertos creen que
muchos de eran malas percepciones de fenómenos
naturales.
La etapa posterior a la Segunda Guerra
Mundial comenzó con un avistamiento de un ovni
por parte de un hombre de negocios de Norteamérica,
un tal Kenneth Arnold, el 24 de Junio de 1947, cerca
de Mount Rainier, en Washington. Arnold estaba ayudando
a buscar los restos de un avión de transporte
de la marina estadounidense que se había accidentado.
Él reportó haber visto nueve objetos brillantes
volando a través del monte Rainier hacia el monte
Adams, a una “velocidad increíble”,
la cual él calculó en 1200 millas por
hora (1920 km/h) al cronometrar el tiempo entre los
montes Rainier y Adams. Su avistamiento recibió
un importante caudal de prensa y atención pública.
Arnold dijo que “volaban como lo haría
un platillo rebotando sobre el agua” y describió
su forma como “plano como una olla de torta”,
aunque las formas variaban de objeto en objeto.
El término platillo volador se vincula con un
periodista, un tal Bill Bequette, quien entevistó
a Arnold para el periódico East Oregonian.
El avistamiento de Arnold fue seguido en las semanas
subsiguientes por otros miles de avistamientos, mayormente
en USA, pero también en otros países.
El uso de OVNI en vez de platillo
volador fue suegrido por primera vez por el capitán
Edward J. Ruppelt, el primer director del Proyecto Libro
Azul de la Fuerza Aérea de los EE.UU., quien
pensó que el término platillo volador
no reflejaba la diversidad de los avistamiento. El término
OVNI fue rápidamente aceptado por la Fuerza Aérea.
Ruppelt hizo un raconto de sus experiencias en sus memorias,
“El Reporte sobre Objetos Voladores No Identificados”
(1956), el cual fue también el primer libro en
usar el término.
La regulación de la fuerza
aérea Nº 200-2, editada en 1954, definió
un Objeto Volador No Identificado como “cualquier
objeto aéreo cuya performance, características
aerodinámicas inusuales no encuentra clasificación
posible con ningún otro objeto conocido actualmente”.
La regulación decía también que
los OVNIS deberían ser investigados por razones
de la seguridad nacional y para determinar sus aspectos
técnicos.
OVNIS en la cultura popular
Comenzando en los años 50, sectas espirituales
basadas en los OVNIs comenzaron a aparecer. La Sociedad
Etérea es un ejemplo temprano, las más
recientes son Raël y el Comando Ashtar.
Por los 70, el sentiemiento popular era que los alienígenas
eran benévolos, más que nada porque se
basaban en películas como Encuentros Cercanos
del Tercer Tipo, ET y la canión de Klaatu “Llamando
a los ocupantes”, luego hecha muy popular por
Karen Carpenter.
Este sentimiento tuvo un giro durante
los 80, primordialmente en USA, luego de que publicaciones
como Comunión de Whitley Strieber, y Pasaporte
a Magonia, de Jacques VAllee, aparecieron en las librerías.
Strieber, un escritor de historias
de terror, sentía que los alienígenas
estaban acosándolo y eran responsables del “tiempo
perdido” en su consciencia, durante el cual se
le hacían extraños experimentos por alienígenas
“grises”. Este nuevo y oscuro modelo puede
ser visto en la siguiente oleada de la literatura, en
la que abundan las abducciones y en series televisivas
como Los Expedientes X.
Otra clave para el desarrollo del
folklore de los OVNIs fue la publicación del
libro Carrozas de los Dioses, de Erich von Däniken.
El libro trataba de que los alienígenas habían
estado visitando la Tierra durante miles de años,
lo que explicaba las imágenes parecidas a OVNIs
que aparecen en la arqueología de las civilizaciones
antiguas.
Esta teoría de “astronautas
antiguos” inspiró numerosos imitadores,
secuelas y adaptaciones ficticias, incluyendo un libro
(La Biblia y los platillos voladores, de Barry Downing),
en el cual interpreta un fenómeno milagroso que
figura en la Biblia como registro de contacto con los
alienígenas. Muchas de estas teorías establecen
que los alienígenas han dirigido la evolución
humana, una idea tomada por la novela y película
2001: Odisea del Espacio.
Otro suceso de la década del
70 fue la asociación de los OVNIs con lo supernatural.
Temas como ocultismo, criptozoología y parapsicología
eran comunes. Muchos participantes del movimiento New
Age creyeron en el contacto con los alienígenas.
Un personaje conocido que creía en estas teorías
fue Shirley MacLaine.
Notando las variantes de las teorías
enunciasad con respecto a la tradición Católica,
un número considerable de escritores protestantes
conservadores (Hal Lindsey por ejemplo) sugirieron que
los OVNIs y sus ocupantes eran demoníacos de
origen, intentando seducir a la humanidad a aceptar
doctrinas no cristianas como por ejemplo la de la evolución.
Los OVNIs constituyen un fenómeno
cultural internacional muy difundido en los últimos
50 años. El folklorista Dr. Thomas E. Bullard
escribe “los OVNIs han invadido la conciencia
moderna con gran fuerza, y una caravana enorme de libros,
revistas, tapas de publicaciones, películas,
programas de TV, dibujos animados, publicidades, postales,
juguetes, remeras, e incluso saleros y pimenteros con
forma de cabeza de alienígena, refuerzan la popularidad
de este fenómeno, su habilidad para mantener
la atención del público y sí, también
para vender”. Las encuestas de Gallup sitúan
a los OVNIs cerca de la cima con respecto a la lista
de temas de reconocimiento popular. De hecho, una encuesta
de 1973 encontró que el 95% de la gente había
escuchado hablar de los OVNIs, pero en 1977 sólo
el 92% de la gente había escuchado hablar de
Gerald Ford, en una encuesta realizada sólo 9
meses después de que dejara la casa blanca.
En su estudio clásico “Encuentros por izquierda
– Películas malas y el mito de los OVNIs”
el psicólogo Martin Kottmeyer argumentas que
muchos de los elementos de las historias de los OVNIs
contienen la misma ciencia errónea e irracionalidad
como las películas de ciencia ficción
de bajo presupuesto.
Los OVNIs han jugado un rol importante
en turismo, como por ejemplo en Roswell, Nuevo México.
De acuerdo al mito popular, en 1947 un OVNI se estrelló
en un área desolada a 75 millas (120 km) de Roswell.
En 1996 una encuesta de Gallup mostró
que el 71% de los habitantes de EEUU creían que
el gobierno estaba ocultando información relacionada
con los OVNIs. Otra encuesta de 2002, realizada por
Roper para el canal Sci Fi, encontró resultados
similares. Además, mostró también
que cuanto más joven era la persona, más
creía en los OVNIs.
Investigación de los OVNIS
- Ovnilogía
La ovnilogía es el estudio de los reportes
sobre OVNIs y la evidencia asociada. Mientras que la
mayoría de los eruditos prefieren ignorar el
tema, los OVNIs han sido sujeto de varias investigaciones
a lo largo de los años, variando el enfoque y
el rigor científico. Los gobiernos o científicos
independientes de los Estados Unidos, Canadá,
Reino Unido, Francia, Bélgica, Suecia, Brazil,
México, España y la Unión Soviética
se sabe que han estudiado el tema varias veces. Contando
unos pocos casos resonantes, ningún gobierno
ha hecho público ningún informe en el
que diga que los OVNIs representan alguna forma de inteligencia
alienígena. Tal vez el reporte más conocido
es el “Proyecto Libro Azul”, anteriormente
el “Proyecto Signo”, conducido por la Fuerza
Aérea de los EEUU de 1952 a 1969. Otras investigaciones
notables incluyen el Panel Robertson, el Reporte Brookings
y el Comité Condon.
Categorías de OVNIs
Algunos investigadores recomiendan que las observaciones
sean clasificadas de acuerdo a las características
del fenómeno u objeto que se quiere reportar.
Las categorías típicas incluyen:
Plato, platillo, forma de disco, sin
ninguna forma visible o audible de propulsión.
Luces que se mueven rápidamente o que cambian
de dirección súbitamente. Los que tienen
forma de disco algunas veces se ha reportado que se
mueven de manera irregular, tambaleante a bajas velocidades.
Una forma triangular o un patrón de luz triangular.
Forma de cigarro con ventanas iluminadas.
(las bolas de fuego que forman los meteoritos a veces
se reportan de esta manera).
Otras formas: triángulos equiláteros,
esferas, domos, diamantes, masas negras sin forma definida,
huevos y cilindros.
Evidencia de la existencia de
los OVNIS
Hay informes de OVNIs acompañados de evidencia
directa e indirecta. La escala de Hynek de Encuentros
Cercanos definiría evidencia indirecta como datos
obtenidos de encuentros cercanos del primer tipo: datos
obtenidos de lejos, como radares o fotografías.
Mas evidencia física proviene de los de segundo
tipo, en los que ocurren interacciones a corta distancia.
Se incluyen en esta categoría marcas de aterrizajes
y efectos fisiológicos.
Una pequeña fracción
de estos casos han sido desenmascarados y eran en realidad
engaños. Una gran parte, incluyendo aquellos
investigados por militares y por gobiernos, han sido
caratulados como inexplicables. Los analistas han determinado
en la mayoría de los casos que los resultados
con ambiguos o no concluyentes.
Una lista de evidencias físicas incluye:
Contacto con radar y rastreo, a menudo por diferentes
aparatos. Estos están considerados como los mejores
casos porque incluyen personal militar entrenado, avistamientos
simultáneos e intercepciones aéreas. Un
ejemplo reciente fue el avistamiento de grandes y silenciosos
triángulos negros, en 1989 y 1990 sobre Bélgica.
Evidencia fotográfica, incluyendo fotografía,
videos, y filmaciones infrarrojas.
Imágenes grabadas por sondas solares.
Espectrogramas
Registros gravimétricos y magnéticos
Evidencia física en el lugar de aterrizaje, incluyendo
impresiones en el suelo, tierra quemada o seca, pastos
quemados o pisoteados, anomalías magnéticas,
niveles de radiación altos, trazas de elementos
metálicos.
Ver por ejemplo el Incidente OVNI
Height 611, o el de 1964 de Lonnie Zamora, en Socorro,
Nuevo México, considerado uno de los más
inexplicables por el Proyecto Libro Azul. Un caso bien
conocido es el de diciembre de 1980 en Inglaterra: el
Incidente Rendlesham Forest.
Dos semanas después, en enero de 1981 ocurrió
en Transen. Provence y fue investigado por la GEPAN,
la agencia oficial francesa de investigación
sobre OVNIs. Un catálogo de miles de esos casos
ha sido compilado por el investigador Ted Phillips.
Efectos fisiológicos en las personas y animales
incluyendo parálisis temporaria, quemaduras de
la piel, raspaduras, quemadura en la córnea y
síntomas parecidos a los que aparecen por envenenamiento
por radiación, como el indicente Cash-Landrum
de 1980. Uno de los casos data de 1886, en Venezuela.
La llamada “mutilación” de animales
y ganado. Algunos piensan que son parte del fenómeno
OVNI. Los cadáveres fueron analizados utilizando
técnicas forenses.
Efectos biológicos en plantas como crecimiento
sobre-estimulado o lentitud de crecimiento, efectos
en la germinación de semillas, y quemadura en
campos de trigo.
Interferencia electromagnética, cuyos efectos
se pueden ver en autos varados súbitamente, cortes
de electricidad, interferencia en radio y TV, deflección
en brújulas, y en la navegación aérea,
comunicación y malfuncionamiento de los motores.
Detección de radiación
remota, algunas veces notadas por el FBI y la CIA, que
ocurren sobre instalaciones gubernamentales nucleares
como el Laboratorio Nacional de Los Álamos, y
el de Oak Ridge en 1950, que también fueron reportados
por el director del Proyecto Libro Azul.
Evidencia física como en 1957 en Ubatuba, Brasil,
en donde se analizaron fragmentos de magnesio en el
reporte Condon y otros. O el indicente Socorro de 1964,
en donde la NASA analizó trazas metálicas
encontradas en el lugar.
Misceláneas: radiaciones electromagnética
grabadas, como las microondas detectadas en el caso
de la aeronave de vigilancia RB-47 en 1957, el cual
fue además un incidente visual y registrado por
el radar, anillos de polarización observados
alrededor de los OVNIs, de los cuales se teoriza que
son el efecto Faraday producto de intensos campos de
magnéticos.
A pesar de la pobre opinión que tienen los científicos
sobre el asunto, muchos efectos físicos están
maduros para que sean analizados científicamente.
Una revisión científica de casos de evidencia
física fue llevada a cabo por el panel OVNI Sturrock
en 1997.
Algunos científicos e ingenieros
han intentado realizar “ingeniería inversa”
sobre la física detrás de los OVNIs a
través de análisis de los testimonios
de los testigos y de la evidencia física. Ejemplos
de eso son el ingeniero de la NASA James McCampbell
en su libro OVNIlogía y el ingeniero de la NACA/NASA
Paul R. Hill en su libro Objetos Voladores No Convencionales.
Entre los temas abordados por McCampbell y Hill estaba
la pregunta de cómo los OVNIs pueden volar a
velocidad supersónicas sin crear la onda de choque
sónica. La solución de McCampbell fue
la suposición de un plasma de microondas partiendo
el aire en el frente de la aeronave, y actualmente está
siendo investigada por el Dr. Leik Myrabo, profesor
de ingeniería física en el instituto politécnico
Rensselaer, como un avanco en el vuelo hipersónico.
Algunos desarrollos recientes en la
electrónica de guerra imitan la interferencia
electromagnética y efectos fisiológicos
descritos en casos de OVNIs de los 40 y 50, y pueden
ser ejemplos de esfuerzos militares en realizar ingeniería
inversa. Hacia finales de 1998, el Consejo Científico
de la Fuerza Aérea editó un reporte sobre
las armas del siglo 21, en el que describieron armas
de energía de microondas dirigidas y que podrían
ser usadas para detener vehículos, haciéndolos
blancos fáciles para bombardearlos.
La misma arma es también capaz de confundir la
navegación de aeronaves y sistemas de comunicación,
así como también alterar la electrónica
a nivel del suelo.
Un sistema de control de multitudes basado en microondas
no letales que causa calentamiento y dolor intenso fue
anunciado en el 2001. Otras armas basadas en microondas
han sido propuestas, y causarían la pérdida
de las funciones corporales.
Teorías sobre los OVNIS
La compilación de estadísticas
de los estudios de la fuerza aérea de ESTADOS
UNIDOS encontró que la preponderancia fuerte
de avistamientos identificados era debido a las identificaciones
erróneas, con las bromas y las aberraciones psicologicas
para solamente algunos de los casos. Sin embargo, muchos
casos seguían siendo inexplicados. Un estudio
de la fuerza aérea de los científicos
del instituto de Battelle Memorial en 1954 de 3200 casos
encontró el 22% era desconocido, y con los mejores
casos, el 35% seguía siendo irresoluble. Semejantemente
cerca de un tercio de los casos de OVNIs estudiados
por el USAF 1969 que informaron al comité de
Condon, quedaron rotulados como sin resolver. El estudio
científico sobre OVNIs del gobierno francés
oficial (GEPAN/SEPRA) de 1979 a 2004 enumeró
cerca de un cuarto de todos los casos como desconocido.
A pesar de muchos casos inexplicados, quizás
la opinión general de la comunidad científica
es que todos los avistamiento de OVNIs resultan en última
instancia de la identificación errónea
de fenómenos naturales ordinarios y artificiales,
de bromas deliberadas, o de fenómenos psicologicos
tales como ilusiones ópticas o parálisis
del sueño. Tales opiniones entre científicos
no son ciertamente universales. Por ejemplo, las encuestas
de colegas científicos del astrofísico
Peter Sturrock encontraron interés fuerte en
investigar el tema. Además, el antagonismo a
estudiar OVNIs se correlacionó directamente con
ignorancia sobre el tema. Sturrock también montó
su propio panel científico en 1998 para una revisión
independiente de la evidencia. El panel concluyó
que la evidencia física ligada a algunos avistamientos
mereció un estudio científico adicional.
Las ideas populares para explicar
OVNIs
Para explicar casos sin resolver, un número
de teorías han sido propuestas por los defensores
y los escépticos.
Entre los defensores, algunas de las explicaciones más
comunes para OVNIs son: La hipótesis de la visita
extraterrestre (la mayoría del popular)
La hipótesis de lo Paranormal/Oculto
Otra hipótesis dice que tal vez son máquinas
o vehículos del tiempo construidos en un tiempo
futuro.
Semejantemente, los escépticos proponen generalmente
las teorías siguientes:
La hipótesis de lo natural
pero desconocido de los fenómenos, por ejemplo
relámpago de la bola, los duendes,
La hipótesis de la tensión de las placas
tectonicas
Usualmente una combinación de teorías
se cita para explicar todos los casos, y los defensores
de los OVNIs invocarán a veces explicaciones
escépticas, tales como mano-del-hombre, para
explicar posiblemente algunos casos sin resolver.
Objetos Voladores Identificados
Se ha estimado que hasta 90% de todos los avistamientos
divulgados de OVNIs están identificados. Mientras
que un porcentaje pequeño de los informes de
OVNIs es broma, la mayoría son identificaciones
erróneas de fenómenos naturales y artificiales.
Sin embargo, los porcentajes reales de OVIs contra OVNIs
dependen de quién está haciendo el estudio
y puede variar extensamente dependiendo de los criterios
utilizados. Por ejemplo, los científicos para
el instituto conmemorativo de Battelle, que hizo un
estudio para el USAF de 3201 casos de OVNIs en los años
50, concluyeron en que el 22% que era no identificado,
con los criterios rigurosos que los cuatro analistas
tuvieron que convenir que el caso no tenía ninguna
explicación prosaica, mientras que el acuerdo
de solamente dos analistas era necesario enumerar el
caso según lo explicado. En contraste, números
mucho más conservadores para el porcentaje de
OVNIs fueron obtenidos individualmente por Allen Hendry,
que era el principal investigador para el centro para
los estudios de OVNIs (CUFOS). CUFOS fue fundado por
el Dr. Allen Hynek (quien había sido un consultor
para el Proyecto Libro Azul) para proporcionar una investigación
científica seria en OVNIs. Hendry pasó
15 meses durante los cuales investigó personalmente
los 1.307 informes de OVNIs. En 1979, Hendry publicó
sus conclusiones en “El Manual del OVNI”
Una guía para investigar, evaluar, y divulgar
avistamientos de OVNIs”. Hendry admitió
que él qurría encontrar evidencia para
soportar la exitencia de extraterrestres, pero notó
que la gran mayoría de los casos tenía
explicaciones prosaicas. Las conclusiones de Hendry
fueron:
De 1.307 casos: 1.194 (91,4%) tenían explicaciones
(no-extraterrestres) prosaicas claras; 93 (7,1%) tenían
explicaciones prosaicas posibles; y 20 (1,5%) eran inexplicados.
Estadística: 28% de los informes de OVNIs eran
estrellas o planetas brillantes; 1,7% eran la extremidad
de la luna creciente; 18% eran las banderas de aviones
publicitarios (vistas generalmente de canto más
que frente); y 9% eran bolas de fuego y chatarra espacial
entrando en la atmósfera
Las distorsiones en la atmósfera pueden hacer
que cuerpos celestes parezcan ser "lanzados hacia
arriba y hacia abajo," "ejecutan lazos y ochos",
"meandros en un patrón cuadrado," o
incluso "zigzag". Esto ayuda a explicar por
qué los cuerpos celestes pueden engañar
tan fácilmente a los observadores.
En en 49 de los informes de OVNIs causados por los cuerpos
celestes, la distancia estimada de los testigos al OVNI
se extendió a partir de 200 pies a 125 millas
(60 m a 200 kilómetros). Semejantemente, algunos
testigos creyeron que el OVNI "los seguía"
aunque el cuerpo celeste era realmente inmóvil.
Incluso la policía y otros testigos confiables
pueden ser engañados fácilmente por avistamientos
de estrellas y de planetas.
La entrada de los meteoritos del espacio o la chatarra
espacial pueden aparecer como cadena de luces, que pueden
ser malinterpretadas como luces que vienen de ventanas
de una nave espacial. El cerebro humano entonces crea
la ilusión de una nave espacial basada en esta
interpretación, que entonces engaña a
observador.
Las identificaciones erróneas comunes de fenómenos
artificiales incluyen:
globos (meteorológicos o pasajero)
aviones militares
luces de aterrizaje que destellan
avión poco convencional o de tecnología
avanzada (es decir, el mirlo Sr-71 o el bombardero de
B-2 Stealth).
Aviones de publicidad
Satélites artificiales (y particularmente reflejo
del sol en los satélites, que pueden ser asombrosamente
brillantes)
Helicópteros
Dirigibles no rígidos
Cohetes
Cometas o barriletes
Planeadores, aladeltas, paracaídas
Fuegos artificiales
Lasers apuntados a las nubes
Reflectores
Bromas deliberadas del
Las identificaciones erróneas comunes de objetos
naturales incluyen:
la luna, las estrellas, y los planetas (por ejemplo,
los extremos de la luna creciente en las zonas tropicales,
y Venus en el brillo máximo). Venus es tan brillante
que el error de la gente es que ve un disco en el cielo
Venus se considera comúnmente en la mayoría
de los informes de OVNIs
Condiciones atmosféricas inusuales del (tales
como formaciones lenticulares de las nubes, nubes noctilucentes,
efectos del arco iris, y cristales de hielo en la alta
altitud)
Cometas
Enjambres de meteoritos
Meteoritos cercanos o grandes
Bandadas de pájaros
Enjambres de insectos voladores
Reflexiones en capas de inversión atmosféricas.
Gas ionizado caliente (natural o artificial)
Luces de la tierra (acontecimientos eléctricos
luminosos, terremotos bajos y fenómenos de tectónico-geológicos.)
Relámpagos tipo bola
Capas de inversión atmosféricas
Luz reflejada (especialmente a través de las
nubes quebradas)
Auroras
Bromas
Entre la mucha gente que ha divulgado avistamiento
de OVNIs, algunos se han expuesto como bromistas. Muchos
han sostenido sus historias a pesar de evidencia persuasiva
de que efectivamente era una broma. Se sospechan de
algunos casos que han sido preparados por bromistas,
aunque todavía tienen defensores entre sus partidarios:
Personas contactadas tal como George Adamski, que declaró
que fue en vuelos dentro de OVNIs y Billy Meier, fotógrafo
cuyo trabajo ha sido desacreditado en gran parte.
Ed Walters de la Gula Breeze,
Majestic 12, presumiblemente un grupo de estudio secreto,
de alto nivel de OVNIs de Estados Unidos.
El incidente de la isla de Maury
Bob Lazar, quien dijo haber examinado OVNIs en el área
51
El asunto Ummo, una serie de letras detalladas y los
documentos alegados a los extraterrestres.
Una lista en línea de svidtamiento desacreditados
Hay muchos astronautas de E.E.U.U. y Rusia que también
han declarado sus avistamientos, ejemplos: L. Gordon
Cooper, coronel de la USAF, astronauta, en una carta
a la O.N.U el 9 de noviembre de 1978.
Psicología
El estudio de avistamientos de OVNIs a lo largo
de los años ha conducido a valiosos descubrimientos
sobre fenómenos atmosféricos y psicología.
En psicología, el estudio de los avistamientos
de OVNIs ha revelado información sobre interpretación
errónea, ilusiones perceptivas, alucinación
y la personalidad propensa a la fantasía, que
puede explicar por qué alguna gente está
dispuesta a creer bromas tales como la de George Adamski.
Muchos han preguntado la confiabilidad de la hipnosis
en casos de la abducción de OVNIs.
Lo paranormal, místico y oculto
El campo de los OVNIs no necesariamente se superpone
siempre sobre lo paranormal, aunque en la práctica
lo hace a menudo. Algunos investigadores, tales como
John Keel y Jacques Vallee, argumentan que hay una relación
directa entre OVNIs y los fenómenos paranormales.
También, algunas sectas religiosas han hecho
de los OVNIs parte de su creencia de base.
Muchas pinturas religiosas antiguas contienen imágenes
que se han interpretado como OVNIs y seres alienígenas.
Algunos también creen que durante largos períodos
las inteligencias no humanas han influenciado ciertas
religiones y costumbres.
Teorías conspirativas sobre OVNIS
Los OVNIs son a veces un elemento de varias teorías
conspirativas en las cuales, se dice, que el gobierno
subre intencionalmente la existencia de alienígenas,
o a veces la colaboración con ellas. Hay muchas
versiones de esta historia; algunas son exclusivas,
mientras que otras se superponen con otras teorías
de conspiración.
La mayoría de los OVNIólogos creen que
probablemente la premisa básica de que varios
gobiernos del mundo están cubriendo la información
de los OVNIs. En los ESTADOS UNIDOS, los sondeos de
opinión indican otra vez que una fuerte mayoría
cree que el gobierno de ESTADOS UNIDOS esconde tal información.
Varias personas notables también han expresado
tales opiniones. Algunos ejemplos son los astronautas
Gordon Cooper y Edgar Mitchell, el senador Barry Goldwater,
el almirante Lord Hill-Norton, anterior jefe británico
de Defensa y cabeza de la OTAN, y en 1999 el informe
francés de alto nivel COMETA que expresa la opinión
de varios generales franceses y de los expertos aeroespaciales.
Hay también especulación que los fenómenos
OVNI son pruebas de un avión experimental o de
armas avanzadas. En este caso los OVNIs se ven como
fallas en la conservación de secretos, o de deliberadas
tentativas de desinformación: ridiculizar el
fenómeno para poderlo hacer pasar como indecidible.
Esta teoría puede o puede no retroactuar en la
anterior, donde la tecnología militar avanzada
actual se considera ser tecnología alienígena
adaptada. También ha sido sugerido por algunos
autores que todo o la mayoría de la tecnología
y de la cultura humanas está basado en contactos
extraterrestres.
Evidencia y Censura
Algunos también afirman, con respecto
evidencia física, que existe abundante pero es
suprimida rápidamente y a veces torpemente por
los gobiernos, apuntando a aislar a la población
porque no están preparados para las incumbencias
sociales, teologicas, y las implicaciones en la seguridad.
Ha habido informes dispersos sobre la eliminación
de evidencia relacionada con OVNIs por muchas décadas:
En 1950, Nicholas Mariana filmó algunos objetos
aéreos inusales y dio la película a la
fuerza aérea de los ESTADOS UNIDOS, pero insistió
que las tomas más claras de los objetos habían
sido quitados de la película cuando le fue vuelta;
Jacques Vallee divulgó que en 1961 él
había sido testigo de la destrucción de
las cintas que mostraban objetos desconocidos que se
movían en órbita alrededor de la tierra;
Edward J. Ruppelt divulgó que, en 1952, un piloto
de la fuerza aérea de ESTADOS UNIDOS encendió
las ametralladoras de su jet en sobre un OVNI, y que
el informe oficial que se debería haber sido
enviado al Libro Azul fue anulado.